Acerca de Karina Sanchez

Lic. en Publicidad y Comunicación Social (USAL) Consultora externa en comunicación. Fotógrafa.

Tilcara

El micro se detuvo en una estrecha callecita polvorienta, donde algunos pobladores esperaban el próximo servicio, quién sabe a dónde.

El sol les ardió en las mejillas y en el pelo al bajar. Miraron a su alrededor con extrañeza, sus ojos de ciudad encandilados por tanta luz. Aquí el cielo relucía, azul y diáfano, contrastando con las casas de adobe de techos bajos, que parecían fundirse entre la montaña y la tierra.

Esperaron su turno para retirar el equipaje. Mientras A. cruzaba algunas palabras con una extranjera, en italiano, K. miraba a su alrededor, ensimismada, intentado descubrir si ese lugar iba a gustarle o no. Reunieron el equipaje, y arrastraron con dificultad sus maletas con ruedas por el fango, pensando qué lejos estaban de casa. En la esquina tomaron un taxi que zigzagueó por otras callecitas, igual de estrechas, igual de polvorientas. Y la ciudad  comenzó a revelarse a través de las ventanillas: antiguos almacenes convivían con encantadores restaurantes. Una escuela. Casas que trepaban cuesta arriba, perdiéndose en los límites del cerro. Y allí, delante, la plaza, con su magnífico mercado, que las cautivó de inmediato. Sonrieron por primera vez desde su llegada, con alivio, sin presentir que una parte de ellas iba a quedarse allí para siempre.

Tilcara, Septiembre 2010

Huellas

El hombre y su extraña obsesión de querer perdurar, como dice Drexler… Apuntes, fotos, libros, palabras. La ambición de registrar cada detalle, con la ilusión de que de ese modo es posible salvarlas del olvido. De esas sucesivas mareas que sepultan los recuerdos, cubriéndolos con finas capas de sucesos nuevos, también ellos olvidables.

Sin embargo, hay otras huellas, invisibles, que quedan marcadas en algún lugar como si la existencia fuera trazando una estela luminosa en el cosmos del tiempo sin tiempo, renaciendo con el alma en cada retorno, en cada nueva vuelta del ovillo. Impregnando sus fibras de un conocimiento ancestral que él ignora tener.

A veces, sin embargo, un gesto, una mirada, un aroma, un sonido, sacuden el polvo del olvido y el hombre recuerda. O tiene tal vez la intuición de esas otras existencias…  Son como sombras que se escurren por el rabillo del ojo, demasiado veloces para poder distinguir su forma.

Pero algo le dice que él ya estuvo allí. Que hay una minúscula porción de la historia del Universo registrada en el núcleo de sus células. Y tal vez sea ese código secreto y compartido el que nos hermana y nos iguala. El que nos impulsa hacia los mismos lugares. El que nos da la esperanza de volver a ser sabios, otra vez, o por fin, definitivamente…

Buenos Aires, Octubre 2010

Flores de sal

Tomó un puñado de sal húmeda y dejó que resbalara lentamente entre sus dedos. El lugar era blanco e inmenso. Un salar de origen volcánico en cuya superficie se dibujaban con inusitada precisión pentágonos regulares e idénticos. Diseñados por un arquitecto minucioso e implacable, como ese río de lava que un día había cubierto más de cien kilómetros del valle. Simétricos y perfectos se alineaban, también, los piletones; cientos de ellos, de distintas edades.

“Se necesitan doce meses para que la sal emerja y se cristalice” les explicó el guía. Flores de sal, así llamaba a esos curiosos cristales que flotaban en el agua turquesa.

Allí, a lo lejos, una camioneta cruzaba el salar. Un punto apenas, en ese mar blanco y silencioso, abrumador.

Empezaron a caminar hacia el Bar de Sal, un proyecto en ciernes que no se sabía bien si seguía avanzando o se había detenido en el tiempo del salar. Un grupo de hombres taciturnos, de mirada esquiva  y muy pocas palabras, se alineaban a la sombra de uno de los muros del bar, tallando pacientemente bloques de sal. En el silencio de la puna se oía el sordo rechinar de sus navajas raspando la lava, dándole forma a cardones y llamas.

Se detuvo y compró una escultura, demasiado pequeña y tosca como para poder conservar tanta inmensidad. Después de todo, era sólo un intento más de atrapar un momento fugaz y rescatarlo del olvido, antes de que se escurriera entre sus dedos como un grano de sal del tiempo.

Allí, donde el cielo era más azul, y el hombre más pequeño, presintió que la vida era algo más que lo que le habían contado, y se dispuso a ir tras ella.

Salinas Grandes, Jujuy, Argentina. 8 de octubre de 2010

Despertar

Si ya has despertado y ves como duermen los demás a tu alrededor, entonces camina en puntillas, respeta su sueño y descubre la perfección de sus propios tiempos, así como fueron perfectos los tuyos.
Cuando ellos abran sus ojos, el fulgor de tu brillo los ayudará a despertar sin necesidad que hagas nada. Si aún duermes, relájate y disfruta tu sueño, estas siendo arrullado y cuidado.
Despertar no es un acto de magia, aunque llenará de magia tu vida.
Despertar no tiene nada que ver con tu mundo externo, aunque todo lo que te rodea parecerá tener un nuevo brillo.
Despertar no cambiara tu vida, si bien sentirás que todo ha cambiado.
Despertar no borrará tu pasado, pero al mirar atrás lo percibirás como la historia de alguien muy querido que aprendió muchas cosas, pero sentirás que ese alguien ya no eres tú.
te dará la libertad de ser tu mismo.
Despertar no cambiará el mundo, te cambiara a tí.
Despertar no quita responsabilidad, muy por el contrario te dará conciencia de las consecuencias de tus actos y elecciones.

Ayni

Ayni significa “reciprocidad” y es la base fundacional de la relación entre los seres humanos y la Naturaleza en los Andes.

La cosmovisión andina plantea que todo lo que existe está vivo y tiene conciencia. Por ello los hombres deben tener una actitud reverencial, de respeto por todo y por todos. Esta forma de concebir la vida y el Universo adquiere múltiples manifestaciones: por ejemplo, no se cruza un río, o se entra a un bosque, o se escala una montaña sin pedir permiso a los espíritus tutelares del lugar y dejar una ofrenda.

Ayni no significa “intercambio”, sino dar para poder recibir. Cuanto más damos, más energía sutil (sami) generamos. Si sólo recibimos y acumulamos, nos cargamos de energía densa (hucha) y este desequilibrio trae consecuencias negativas para nuestra salud y nuestra vida.

Y como somos uno con la naturaleza y el kawsay es uno solo para todos los seres de la Tierra, las consecuencias de ese desequilibrio las sufrimos todos.

Los 4 elementos

La Sagrada Tradición Andina se basa en 3 conceptos fundamentales:

1) Todo está vivo y tiene conciencia (montañas, ríos, minerales, animales, vegetales, etc.). Los hombres podemos conectarnos con todo y con todos, y aprender de esas experiencias.

2) Somos parte de una gran masa de energía viva que nos conecta con todo lo creado (Kausay). El Kausay es como un océano de energía. Cualquier movimiento que se produzca en él tiene consecuencias. Eso significa que no sólo es posible comunicarnos a través de esa energía, sino también moverla y transformar la realidad.

3) En el Universo todo es dual. Esta concepción se diferencia de la occidental por considerar que la dualidad es complementariedad y no polaridad. Esto significa que no se puede destruir una cosa sin destruir la unidad completa.

Agua, Aire, Tierra, Fuego

A este Mundo, a este Todo, le llamamos PACHAMAMA = Espacio-Tiempo Madre, Mundo Madre, Madre Naturaleza. La palabra PACHA significa “Espacio-Tiempo”, el cual es toda la “realidad” perceptible: aire, humedad, calor, sonido, luz, animales, vegetales, minerales, humanos, etc.

Es decir que somos parte de un Todo o Mundo que nos nutre y alimenta con agua, aire, fuego y tierra (Naturaleza), cumpliendo así, la función materna que es la de alimentar, criar, sustentar.

Los 4 elementos también tienen conciencia y podemos conectarnos con ellos para recibir sus enseñanzas y armonizarnos. Cada elemento está relacionado con una dirección (norte, sur, este, oeste) y tiene determinadas funciones y capacidades especiales.

– Unumama (Agua) – Sur: El agua simboliza el origen (tanto del Universo como de la vida humana, en el vientre materno). El agua es primordial para nosotros, ya que nuestro cuerpo está formado en un 80% por líquidos. Nos conecta con nuestro cuerpo emocional. Hace surgir la vida (germina). Además cumple la función de ayudarnos a lavar jucha (emociones débiles como la pena, la tristeza, la nostalgia, la sensación de pérdida) y a sanarnos. El agua nos enseña a fluir, a ser blandos, a soltar lo que nos pesa y nos hace daño.

– Jallpa mama (Tierra) – Oeste: Es el soporte del cuerpo físico. Nos conecta con la materia, con lo más denso y pesado. Está asociada a la voluntad, al apego, a la prosperidad. Nuestro chakra base nos permite establecer conexión con la tierra y con su energía femenina. La tierra limpia nuestras energías densas (jucha) porque le sirven como nutrientes. Como hijos de la tierra le debemos agradecimiento, cuidado y protección.

– Wayra (Aire) – Norte: El aire nos conecta con nuestro cuerpo mental. Es un ser vivo y conciente. Es uno de los elementos fundamentales para la vida; marca el comienzo y el fin de la existencia, y también su ritmo. La respiración es sanadora (equilibra, armoniza); nos ayuda a liberar tensiones. Además de sanar, el aire purifica. Los perfumes, por ejemplo, sirven para purificar las energías densas; nos conectan con el pasado y con los ancestros (que en la chakana también se ubican en la dirección norte). Por último, el aire comunica: el sonido es vibración. Despierta nuestros centros energéticos (los sonidos agudos vibran en los chakras superiores; los graves, en los inferiores). El aire nos conecta instantáneamente con todo las cosas al mismo tiempo, y nos permite comunicarnos a través del tiempo y la distancia con quien querramos, utilizando nuestro pensamiento.

– Nina (Fuego) – Este: En el Universo está representado por el Sol (Inti), dador básico de energía en forma de luz y calor y por el Rayo (Illapa). La humanidad pudo dar un gran salto en su evolución cuando fue capaz de generar y controlar su propio fuego (alimentación, metalurgia, calor, etc). El fuego ilumina, purifica, fecunda y transmuta (destruye algo y utiliza su energía para generar otra cosa). Esto aplica no sólo a la materia, sino también a las emociones más densas (ira, miedo extremo, odio, rencor, envidia, celos, violencia). Si trabajamos con una intención produnda, desde el alma, Nina puede ayudarnos a transmutar esos sentimientos negativos en amor, sea cual sea su forma, porque está estrechamente vinculada al fuego sagrado que brilla en nuestro corazón. Nina puede también ayudarnos a alcanzar la visión, el propósito de nuestra vida.

Apuntes Seminario Nivel I Proyecto Ayni

Chakana, ordenador cósmico

La chakana o cruz andina es un símbolo inca que tiene múltiples significados e interpretaciones y es el gran ordenador cósmico de esta cultura.

Está formada por cuatro escalones de tres peldaños, superiores y externos y dos inferiores e internos. Cada uno de ellos tiene tiene un significado simbólico,En el lado superior derecho está el primer escalón de tres niveles que explica la concepción del Universo. Para los Incas, el supremo creador de todas las cosas es ILLA TECSE WIRACOCHA PACHAYACHACHIC, y para él, está reservado el primer escalón, Es el Dios creador, el Gran Espíritu, que dejó caer su “chuspa” y así nació todo el Universo. El Sol (Inti) ocupa el segundo escalón. Es el “ojo de Wiracocha”: premia y castiga en forma directa, es el dios de la naturaleza y el hombre, dispone las obligaciones y da tiempo para la siembra y la cosecha, para las fiestas y el amor y también para la muerte. El tercer escalón es de los “Mallquis”, espíritus tutelares de los cerros, ríos y montañas (“Huacas” “Apus”) que nos protegen, sostienen y respaldan.

El lado inferior derecho representa le teoría de las tres vidas o los tres mundos. El “Hanan Pacha”, es “antes de la vida” y ocupa el primer peldaño correspondiente al ”alto mundo”.  En este lugar viven los espíritus tutelares (“Apus”) y también acceden a él los hombres andinos luego de su muerte, convertidos en parte de su progenitor y perviven engendrando nuevas vidas. El siguiente escalón corresponde al “Kay Pacha” o “esta vida” (mundo del medio); transcurre desde el nacimiento hasta le muerte. El “Uju Pacha” o “después de la vida” es el “mundo de abajo”. Es el espacio de los seres más oscuros, que se alimentan de “Jucha”. El hombre al morir, se va en cuerpo y alma a integrarse a la naturaleza, vuelve a su “Paccarina”.

En el lado inferior izquierdo corresponde al mundo real y representa el orden social. El primer escalón es del de los “Ayllus” o familias; el segundo a los “Llactas” o grupos de Ayllus y el tercero a los “Suyos”, regiones más grandes que abarcan varias comunidades.

El lado superior izquierdo representa las tres formas de conocimiento: “Yachay” o conocimiento intelectual; “Munay” o conocimiento emocional y “Llankay” o conocimiento técnico (saber hacer). Estos tres modos de conocimiento se corresponden con distintos centros energéticos (chakras): el yachay está relacionado con la mente, el munay con el corazón y el llankay con los centros inferiores (las “entrañas”).

A su vez, cada cuadrante representa los valores que sustentan la cosmovivencia andina: “Ama Llulla” (Sé veraz); “Ama Suwa” (Sé honesto); “Ama Japa / Ama Mama” (Sé leal y fiel) y “Ama Quella” (no seas haragán).

El centro de la Chakana representa el vacío original o “Ticsi Muyo”.

Apuntes seminario iniciación Nivel I Proyecto Ayni

Hermandad Andina

Cuando nos referimos a la “hermandad” este término tiene una connotación diferente en runasimi, ya que el termino KAUSAYSONQO abarca lo semejante y la afinidad de todo lo que tiene vida; pero el origen de la vida, desde el punto de vista de la cosmovisión andina, es el movimiento como vibración, en todo caso toda relación armoniosa positiva es la “hermandad”, muy difícil de traducir a una lengua estática y rígida como es el castellano (quizás por eso que muchos nativos lo llaman como “alqosimi”) donde no existe la posibilidad de expresar el movimiento-vida, ni valorar lo psíquico ni mental superior en una sola palabra.

Las frases y pensamientos puros de las expresiones psíquicas y mental superior son anuladas al traducirse al español, por no existir las palabras apropiadas. En el español existen palabras y más palabras sólo para hablar más de las formas físicas, concretas y visibles, pero no de los abstractos en toda su extensión y profundidad.
Kausaysonqo kay expresa la condición de ser parte de la hermandad que tiene vida o que está vivo; eso es genérico, pero en realidad esta hermandad, según la cosmovisión andina, se entiende mejor dividiéndolo en partes, lo cual se hace sólo con el fin de hacernos comprender mejor por parte de los demás, aunque en realidad es una sola, así tenemos:

1. RUNAMASI (La hermandad por especie)
Los seres humanos somos diferentes a los animales, pero por lo menos en la forma somos idénticos, pues tenemos una cabeza, dos manos, dos pies, unidos por el tórax o el cuerpo; más no se ha visto a nadie que lleve cuernos o cola alargada, o que camine apoyándose con la cabeza en el piso. Las personas nos comunicamos con diversos sonidos articulados y códigos lingüísticos creados por nosotros y le hemos puesto el nombre de idiomas o lenguas. Por otra parte, a pesar de la diversidad de razas, nuestra apariencia, costumbres y el hecho de que vivimos todos en la Tierra hace que seamos hermanos; ustedes saben mejor que yo, todo lo que encierra este tipo de unidad y hermandad por especie.

2. YAWARMASI (La hermandad consanguínea)
Esta forma de hermandad se traduce, creo, exactamente a todos los idiomas, en la cual participa la familia compuesto por los padres y los hijos, y los hijos como tales son los hermanos; en esta forma de hermandad se incluyen los primos, sobrinos…, y toda la consanguinidad genética, llamado árbol genealógico.
Para determinar la consanguinidad desde hace varios años se usa el análisis de ADN, a fin de determinar si tal o cual persona es padre genético o no de un niño, lo que sirve para acusar o liberar de la responsabilidad paternal, o también para reconocerse si son hermanos o familiares que no se conocieron. Lo indicado es lo más simple que no merece que nos extendamos más.
Este tipo de hermandad existió y existe aún en los Andes, concepto que también existe en la cultura occidental, pero que lo reconocen como la única hermandad más real.
También aquí se incluye la hermandad de raza, en donde en su aspecto superior la hermandad de sangre se expresa por la calidad genética.
3. PACHAMASI (La hermandad por Elementos)
Este tipo de hermandad no es conocida ni ha sido oficialmente explicada al detalle, aunque para los oídos que escuchan y ojos que miran se encuentra presente en la misma vida de la persona, de ahí que en las canciones en runasimi siempre lo mencionan. El problema está en que no todos saben el runasimi, ni tampoco todos están formados en la cosmovisión andina, por lo que trataré de explicar este tipo de hermandad de la siguiente manera:
PACHA: Tiene el significado de naturaleza, o sea todo lo que contiene la superficie terrestre; el cielo, espacio sideral o bóveda celeste; también el tiempo, es decir, el pasado, el presente y el futuro. Como verán, existen tres niveles de comprensión en una sola palabra.
Todo lo indicado anteriormente, como elementos de la naturaleza, no es más que la materialización de la Energía en Potencia No Manifestada, o sea en su Origen. A la forma nativa es muy sencillo de comprender todo, siendo así tenemos los elementos naturales:
a) SAMAY, SUJLA (el aire): Es el primer elemento del cual podemos tomar conciencia sin objeciones, este elemento cuando entra en movimiento en la naturaleza se convierte en viento y luego en huracanes, ciclones, etc. Y puede destruir poco o mucho si choca con la superficie terrestre. Pero, en el caso de la vida de nosotros (y también en de los demás seres vivos orgánicos) no podemos vivir sin respirar mucho tiempo; ahora, si bien los seres humanos, como un organismo macro, tenemos respiración aeróbica, pero también existe la respiración tisular dentro de nuestro organismo.
La hermandad radica en que yo respiro aire y tú que estas leyendo también respiras el aire; sabemos que en el medio ambiente aproximadamente el 20% de ese aire es oxigeno que nos da la vida, y este elemento aire es parte de la materialización del Pachakamaq o Energía-Vida; ahora existe una pequeña diferencia entre la cumbre de los nevados superiores a los 5000 metros sobre el nivel del mar (en las alturas la presión parcial del oxígeno es menor) con respecto a las costas del mar, pero en ambos extremos respiramos. Según la cosmovisión andina el hecho de que ambos respiremos y sin objeciones nos hacen que seamos iguales, no tenemos diferencia, ambos dependemos de este elemento vida, por lo tanto somos hermanos.
b) UNU, YAKU (el agua): Aproximadamente el 70% de la superficie terrestre es agua y al evaporarse se produce el ciclo del agua, generándose agua dulce, pero en pequeño porcentaje; por otra parte en la naturaleza las aguas, como lluvias, pueden causar las inundaciones, también tsunamis y maremotos originados desde el mar. Así mismo nuestro cuerpo contiene bastante agua, de ahí que en el organismo de un neonato este líquido elemento supera el 80%, y en adulto el 50%; por lo tanto en nuestra existencia es el segundo elemento más importante, ya que sin tomar agua nuestra vida está en riesgo. Técnicamente necesitamos beber diariamente 2 litros de agua.
Para la tradición andina es una de los cuatro formas de la materialización Divina, por eso todos tomamos agua; tú como yo y todos los seres humanos poseemos agua en nuestro organismo, es por eso que también somos hermanos.
c) INTI, NINA (el fuego): En el cosmos, para nuestro sistema solar, el Sol es el astro rey que proyecta sus rayos a todo el sistema y por ende a la Tierra, por ser el tercer planeta, proporcionando su calor y su luz, y si no fuera por la capa de ozono toda vida orgánica sería afectada en la Tierra. En la naturaleza el movimiento de las capas tectónicas por fricción generan las erupciones volcánicas, si bien es cierto que el núcleo de la tierra es fuego, en nuestro organismo las mitocondrias en el proceso de la glicólisis generan el calor corporal, donde la temperatura corporal humana en promedio es de 36 grados centígrados. A mayor o menor grado de temperatura en el cuerpo humano se produce consecuencias funestas, que puede ser la fiebre o hipotermia (temperatura baja-enfriamiento) con peligro para la vida.
La cosmovisión andina nos indica que la Divinidad en la etapa de su manifestación lo hace como rayo, luz; esa energía es de por vida y circula por nuestro organismo, de ahí que todas las personas tenemos temperatura como símbolo de que el Sol se encuentra presente en nuestro cuerpo. Sin el Sol no existe vida, por eso somos hermanos.
d) HALLP`A (la tierra): No hay necesidad de explicar sobre la tierra, ya que todos en forma natural nos desplazamos sobre ella, donde ningún ser humano podría jactarse y decir que él estuvo antes de que existiera la Tierra, y a su vez nadie puede vivir fuera de ella. Así mismo, los constituyentes de la tierra son parte de nuestro organismo, los minerales de nuestros huesos son el ejemplo concreto.
Desde el punto de vista de la cosmovisión andina la Tierra es la que representa a la fuerza o energía gravitónica, ya que el Sol es a la fotónica, y se comporta como la madre de todos los seres proporcionando alimento a todos, sin excepción, no importa que vivamos en la ciudad sin interesarnos de las tierras de cultivo o que contaminemos o destruyamos, como el caso de las minas, pero quieras o no todo lo que comemos viene como producto de la tierra.
Por todo lo anterior indicado hace que también todos seamos hermanos, nadie en forma natural vive en otro sitio ni vivirá tampoco sin nada, para sobrevivir necesariamente tendrá que llevarse lo necesario de la tierra que es la madre de todos.
Tal es así, por ejemplo, para explicar el saludo interno andino (hamassimpi…) se recurre justamente a la profundidad del significado de los elementos.
EN CONCLUSIÓN: Los rayos del Sol son para todos, así como el oxigeno del aire, al igual que las moléculas del agua y de igual manera en la tierra no existe frontera real alguna; de manera absoluta nadie puede ser propietario ni dueño de nada, pues, como aves de paso, somos mas bien parte de la tierra tan igual como lo son los microorganismos y los animales de enormes tamaños.
La sumatoria de los elementos se sintetizan como productos alimenticios, en los alimentos se encuentra presente los rayos del Tayta Inti como energía que llega a nosotros, y que con la participación del agua y el aire hace retoñar las semillas, enraizándose debajo de la tierra el futuro alimento o nutriente. Es necesario mencionar que para el nativo todo producto alimenticio es sagrado porque está constituido por los mismos elementos de la Manifestación Divina, y que son éstos los alimentos orgánicos que nosotros consumimos. Esa es la razón por lo que todos somos hermanos. Para ser diferente tendría que alimentarse de piedras o metales y eso haría que no sea hermano.
4. WIÑAYMASI (La hermandad por evolución)
Como hemos indicado reiteradamente que el runasimi se habla en tres niveles, de ahí que en el segundo nivel se entiende que wiñay significa evolución, porque literalmente significa crecer. La hermandad por evolución es un nivel en la cual se reconocen las personas en base al estado de conciencia en que se encuentran, es necesario este reconocimiento para ayudarse, debido a que sólo ellos pasan los diversas obstáculos o pruebas de vida (con los semejantes y en la naturaleza), ya que nada está fuera de lo natural, en donde es absolutamente necesario recurrir a los hermanos de mayor evolución y recibir sus oportunas orientaciones para comprender realmente un hecho, suceso o una situación, para que no sea solamente una experiencia más en la vida sin sacar ninguna lección.
Como verán, este tipo de hermandad es profunda y muy difícil de explicar, cada quien vivenciará en el momento oportuno con sus hermanos en los planos o niveles de evolución de conciencia en que se encuentren, pero antes que esto ocurra hay que salir primero del personalismo, del egoísmo, los apegos, ansias de poder, etc., los cuales separan del principio de hermandad andina, y en la vía de la evolución no conducen a ningún lugar, ni siquiera permiten vislumbrar el sendero de la evolución o qori ñan, qhapaq ñan, willka ñan o inka ñan, que en runasimi son sinónimos pero con algún detalle particular que los diferencia. Como una expresión común de este nivel de hermandad es cuando dos o más personas se atraen y tienen afinidad en sus opiniones y acciones elevadas sin haberse conocido nunca en esta vida.
La hermandad por evolución (basado sobre valores trascendentales) es muy fuerte y la más sólida que sobrepasa todo límite físico y psíquico, es realmente la verdadera hermandad de los seres HUMANOS o RUNAKUNA.

EN CONCLUSIÓN

Los cuatro formas de hermandad mencionados se han empleado en el Tawantinsuyö para usar el termino “hermano”, es por eso que wayqey-hermano, panay-hermana, turay-hermano, ñañay-hermana, no se puede traducir exactamente a otro idioma o lengua, pues nosotros incluimos más amor, afecto y cariño para decirlo. Expresar panacháy no tiene traducción exacta de “mi hermanita o hermanita” (esto es sólo literal), es algo más. Por otro lado, desde el punto de vista evolutivo la hermandad sobrepasa a lo que es de padres e hijos, el padre o el abuelo puede resultar ser el hermano menor en la evolución de sus hijos o nietos, eso mismo puede ocurrir con las hermanas, cuya idea se completa con la llamada teoría de las reencarnaciones de la conciencia inka, que es otro tema que algún día trataremos.
Decir hermano en runasimi es reconocer a la esencia de la vida que se encuentra en el semejante al igual que en el mío, ¿cuál es diferencia? ¿en qué nos diferenciamos en esencia? Entonces, ¿por qué tengo que creerme diferente o superior? Ni el color de la piel hace la diferencia, ya que ella depende mucho del medio geográfico y el ambiente, los pigmentos son una defensa del cuerpo. Por último, si uno es superior en la evolución entonces tiene tanta responsabilidad en conducir en la vía de la evolución a sus semejantes, porque uno ve en el otro así mismo, entonces ¿por qué hacerle daño a otro que es uno mismo?
En la hermandad andina no sirven la fuerza física, la raza, la condición social o económica, y mucho menos los títulos académicos para imponerse sobre otros; la verdadera hermandad surge en la mente y en el corazón, lo cual se demuestra en los hechos, en las actitudes y sobre todo en la conducta diaria, no es necesario hablar sino vivir como hermano de todos y de todo.
Tampoco uno debe ser hipócrita para así buscar ventaja para sí mismo aprovechándose de la inocencia y confianza de un hermano, ya que eso es lo que está ocurriendo en estos últimos tiempos; mientras dicen hermano en público e incluso por los medios de difusión social, pero las acciones demuestran todo lo contrario. ¡ESO NO ES HERMANDAD ANDINA!
La hermandad en la Confederación del Tawantinsuyö o Inka que hemos tenido la oportunidad de vivir en las alturas de K’ana (Cusco-Perú), como el sasawi (planta medicinal altoandina ) se había mantenido íntegro a través del tiempo, pero no sabemos si en otras culturas habrán tenido este concepto y vivenciado la hermandad con la misma amplitud y profundidad que la Inka.
Qankunapaq tukuy sonqoywan wayqeykuna panaykuna, kay qelqasqayta ñawinchayuspa, sonqollaykiswan qhawariwaychis, kaypiña maypiña kaspapis runamasiykita yanapayuy, wiñay ñanpiqa tupayushasunpunichá, amataqyá qonqankichu, qoriñanpi, qhapaq ñanpi allillamanta purispa ñaupanaykita.

Por el Lic. Evaristo Pfuture Consa
FUENTE: cosmovisionandina.org

Verdad y realidad

Cita

“¿Cuál es la verdad? – ¿Imattak chekkari?
Y tendremos que contestarles que la Verdad …no existe porque hay millones de verdades cuando los puntos de vista son infinitos.
Y si hay millones de verdades, es como si no existiera ninguna y tendremos que enseñarles que la “verdad” impuesta por la fuerza se llama “dogma” y que éste es la vergüenza de la racionalidad.
En nuestra Cultura no existe la “Verdad” que es relativa y decimos: “aquisito, no más” , para cualquier distancia.
El ángulo de visión al mirar un disco, nos mostrará visto de frente una circunferencia, un óvalo de costado y una recta de perfil.
¿Cuál de las tres opciones es la verdadera? Pues, la suya para cada uno… y ninguna para todos juntos”, Carlos Milla Villena

Arquetipos

En la cosmovisión andina, cada una de las 4 direcciones (Sur, Oeste, Norte, Este) están vinculadas con un animal de poder arquetípico que representa e inspira determinados valores. Cada uno de estos animales además irradia una vibración de energía diferente y nos ayuda en determinadas circunstancias de nuestra vida.

Serpiente (Sur): La serpiente (Sachamama) nos enseña a dejar atrás nuestro pasado, lo que ya no nos sirve, lo que no necesitamos, de una sola vez, como lo hace ella al mudar de piel, Alberto Villoldo dice que “la serpiente simboliza el conocimiento, la sexualidad y la sanación”. La invocamos cuando necesitamos sanar, desapegarnos de situaciones, personas, relaciones que no nos hacen bien. Está asociada al cuerpo físico y al Ukhu Pacha (“mundo de abajo”).

Jaguar (Oeste); El jaguar (Otorongo) nos enseña a caminar con gracia y belleza, sin miedo y sin enemigos, y a dar el salto hacia la próxima vida cuando llega el momento oportuno. Dice Villoldo “el jaguar implica la transformación súbita, vida y muerte (…) ayuda a desmembrar aquello que debe morir con el fin de que algo nuevo pueda nacer”. Está asociado a la mente y al Kay Pacha (“mundo del medio”).

Colibrí (Norte): El colibrí (Q´enti) nos enseña a obtener sabiduría de cada experiencia, tanto buena como mala, y a que tenemos la capacidad de cambiar de dirección en nuestro vuelo cuando le deseamos. Según Villoldo “representa el coraje que se requiere para embarcarse en un viaje épico” (cada año los colibríes migran de Brasil a Canadá, un viaje aparentemente imposible para aves de su tamaño). “La energía del colibrí nos impulsa a ese viaje épico que nos llevará de vuelta a nuestro origen, donde nació nuestro espíritu”. El colibrí está asociado al alma y al Hanaq Pacha (“mundo de arriba”).

Cóndor y Águila (Este): El Cóndor (Kuntur) y el Aguila nos otorgan el poder de la visión. Nos enseñan a elevarnos hacia las alturas para poder ver el todo, sin que los pequeños detalles de nuestra vida nos detengan o interfieran en nuestra misión. Villoldo afirma que “las energías del águila nos ayudan a encontrar la visión directriz de nuestra vida. Los ojos del cóndor ven el pasado y el futuro, y nos ayudan a saber de dónde venimos y en qué nos vamos a convertir”. Estos animales están asociados al mundo del espíritu y representan el poder autotrascendente de la naturaleza.

Qhapaq Raymi

Los pueblos originarios reconocían en los ciclos de la Pachamama, en las estaciones del año, un mensaje de la naturaleza que había que descifrar y vivenciar.

El  Qhapaq Raymi es el sexto mes del calendario andino (10 de diciembre a 6 de enero del calendario gregoriano). En esta época se celebra la Fiesta de la Riqueza, entendiendo como tal a la Sabiduría Interior.

El 21 de diciembre, cuando el Solsticio marca el inicio del verano en el Hemisferio Sur y comienza la estación de las lluvias en el Ande, las comunidades se reúnen a celebrar y a agradecer.

Es el momento de agradecer por la siembra, por el brote de las semillas y de los primeros frutos, y de compartir. Se celebra el crecimiento evolutivo de la vida y el intercambio justo entre hombre y naturaleza, entendido como al “buen vivir” (Sumaj Kawsay), opuesto al “vivir bien” del mundo occidental que contamina, deteriora, abusa de los recursos naturales, etc.

Los solsticios responden al eterno contraste entre la Luz y la Sombra, entre la vida y la muerte. El Solsticio de Verano es el momento en donde la luz detiene su marcha ascendente y a partir de ahora, en cada jornada, le irá dejando más espacio a las horas de la noche.

El Qhapaq Raymi marca el tiempo de fortalecimiento. Es el momento de miramos y reconocer nuestras potencialidades internas para poder acrecentarlas en un proceso evolutivo conciente.

Celebremos la capacidad para vencer los miedos, la ignorancia, el prejuicio, el enojo… Demostremos nuestra destreza. Esas son nuestras grandes pruebas!

Warachikuy

Dentro del mes del Qhapaq Raymi, se celebra también el  Warachikuy, rito de iniciación que proviene de la época del incanato, en donde los hombres jóvenes pasan de ser protegidos a protectores.

Durante la ceremonia, todos los hombres de 21 años, acompañados por los Mayores,  pasan por las wakas (lugares sagrados) para fortalecerse y para pedir protección a los Apus.

La demostración de destreza no es solamente a nivel físico ni está relacionada únicamente con pruebas de fuerza, sino que tiene que ver con lo aprendido, lo que cada uno sabe hacer mejor. De ese modo los jóvenes se insertan en la comunidad de un modo productivo, pudiendo devolver lo que han recibido o se les ha enseñado (Ayni).

Después de que cada joven demostró su capacidad y habilidad, le toca recibir su nombre de identidad natural en idioma ancestral RUNASIMI (Quechua) o JAQE ARU (Aymara), en relación con Entidades de la Naturaleza. Su nombre, como Identidad Cósmica, indica quién es, cuál es su función o misión, cuál es la parte que le toca en el Cosmos, pues sabiendo QUIÉN cada uno es, DÓNDE es nuestro correcto lugar y CUÁL es nuestra función, podemos contribuir de la mejor forma (el CÓMO) al bienestar comunitario.

Encontrando la propia voz

Minientrada

Mirar hacia adentro…

Tomar contacto con la propia fuerza…

Dejar de culpar a los demás por lo que nos pasa…

Hacernos cargo de lo que somos en su total dimensión, con luces y sombras…

Encontrar la propia voz y confiar en que la verdad, nuestra verdad, tiene valor y puede ser escuchada.